El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump calificó de «gran reunión» el encuentro que mantuvo este jueves con su homólogo chino, Xi Jinping en el marco de una relación marcada por disputas comerciales y tecnológicas. El saludo final tuvo lugar en el pórtico del Ala Oeste de la Casa Blanca a las 13:30 hora local (17:30 GMT), luego de más de tres horas de conversaciones a puerta cerrada.
Encuentro oficial entre Trump y Xi
Tras una ceremonia militar de bienvenida, ambos mandatarios se dirigieron al Despacho Oval, donde mantuvieron un diálogo privado sin intervención de la prensa. En su breve intervención ante los medios, Trump destacó la «extraordinaria amistad» que, según él, se ha consolidado con Xi y subrayó que la jornada estaba orientada a tratar «asuntos urgentes» relacionados con la seguridad y la tecnología. Xi, por su parte, enfatizó la necesidad de evitar cualquier forma de confrontación y recordó que la inteligencia artificial debe permanecer siempre bajo control humano.
Rituales y actividades de la visita
La comitiva china arribó a Washington a las 10:00 hora local (14:00 GMT) y fue recibida por la familia Trump con una formal ceremonia militar. Después del encuentro oficial, Melania Trump y la primera dama china, Peng Liyuan visitaron el Museo Nacional de Arte Asiático del Instituto Smithsonian. Esa misma noche, los mandatarios y sus cónyuges participarían en una cena de Estado en la residencia presidencial. Antes del adiós, Trump acompañó a Xi en un recorrido por los jardines, señalando el nuevo helipuerto y los trabajos de construcción de un amplio salón de bailes, al que describió como «un experto en piedra, entre muchas otras cosas, y le encanta el buen granito».
Contexto diplomático y objetivos estratégicos
Esta visita constituye la primera reunión de Estado de Xi en la Casa Blanca desde 2015, cuando dialogó con el entonces presidente Barack Obama. Es también el segundo encuentro cara a cara entre Trump y Xi en lo que va del año, después del viaje del mandatario estadounidense a Pekín en mayo. El objetivo declarado es disminuir la tensión que ha surgido en torno a aranceles, tierras raras, la guerra en Irán, la disputa con Taiwán y la carrera por la inteligencia artificial. Aunque no se esperan acuerdos de gran calado, ambas partes buscan mantener abiertas las vías de comunicación y reforzar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Perspectivas a corto plazo
Los analistas señalan que la conversación probablemente se centró en seguridad y tecnología dos áreas donde Estados Unidos y China compiten intensamente. Sin embargo, la ausencia de declaraciones sobre posibles concesiones comerciales sugiere que la agenda estuvo más orientada a establecer un ambiente de confianza que a cerrar negociaciones concretas. La mención de la IA como un tema que debe estar bajo control humano refleja la preocupación compartida por la carrera armamentista en el ámbito digital.
En síntesis, el encuentro entre Trump y Xi dejó patente una voluntad de diálogo, aunque el panorama geopolítico sigue presentando desafíos estructurales. La cena de Estado que seguirá a la reunión servirá como escenario ceremonial para reforzar la imagen de una relación «cordial» y, a la vez, para explorar posibles colaboraciones en áreas de mutuo interés, como la lucha contra las drogas y la regulación de tecnologías emergentes.



