En el marco de la Asamblea General de la ONU el canciller iraní Abás Araqchi manifestó que su gobierno confía en recibir, este martes la decisión de Estados Unidos respecto a la propuesta de abrir el estratégico estrecho de Ormuz. La expectativa se produce después de que los intermediarios cataríes presentaran una serie de ideas que, según el ministro, ya fueron debatidas en detalle.
Los cataríes vuelven a plantear el asunto a Washington
«Los intermediarios cataríes presentaron ideas y las discutimos; tienen previsto plantear el asunto una vez más a la parte estadounidense tras lo cual se nos comunicará la respuesta definitiva», declaró Araqchi en la última hora del lunes. El secretario de Estado de los Emiratos no se menciona directamente, pero el mensaje deja claro que Doha seguirá actuando como puente entre Teherán y la capital norteamericana.
Condiciones iraníes para desbloquear el paso marítimo
El enfoque actual, según el diplomático, se centra exclusivamente en el estrecho de Ormuz. En palabras propias del ministro, «la reapertura del estrecho depende del cumplimiento de ciertas condiciones que hemos comunicado a la otra parte». Entre esas exigencias figura un alto el fuego de siete días en todo Oriente Medio y la liberación de los activos iraníes que permanecen congelados en el exterior.
Antecedentes de la disputa y su impacto global
El conflicto entre Washington y Teherán se intensificó a finales de febrero, cuando ataques conjuntos de EE.UU. e Israel contra instalaciones iraníes provocaron la imposición de un bloqueo sobre el paso de Ormuz por parte de Irán. Esa vía, que antes alojaba una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo quedó cerrada, desencadenando la respuesta americana de bloquear puertos iraníes.
La semana pasada se celebraron conversaciones en Nueva York entre Araqchi y los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner. A pesar de la alta representación, los resultados fueron limitados y no se alcanzó un acuerdo definitivo.
Con la presión internacional sobre el suministro energético y la presión interna de Washington para evitar una escalada, la respuesta esperada mañana (martes) podría marcar un punto de inflexión. Araqchi señaló que «se nos comunicará la respuesta definitiva de Washington«, lo que sugiere que cualquier decisión se transmitirá rápidamente a su equipo en Washington para su evaluación.
En caso de una respuesta positiva, la reapertura del estrecho permitiría restablecer rápidamente el flujo de hidrocarburos a nivel mundial, aliviando tensiones en los mercados y reduciendo la incertidumbre sobre los precios del petróleo. Sin embargo, el cumplimiento de las condiciones iraníes sigue siendo el factor decisivo, y la comunidad internacional observará de cerca cualquier señal de compromiso por ambas partes.



