En una ceremonia celebrada por el Centro de Liderazgo Valiente el presidente colombiano Abelardo de la Esprilla lanzó una firme promesa: cazar a todos los responsables del asesinato del senador Miguel Uribe Turbay. El dirigente subrayó que la investigación no se limitará a los ejecutores materiales, sino que también alcanzará a los intelectuales y a quienes, en su criterio, habrían ordenado el crimen.
Declaraciones del presidente en la entrega del premio
Al recibir el galardón de líder valiente 2026 De la Esprilla afirmó con vehemencia: «Los voy a cazar uno a uno«. Añadió que el caso tenía una importancia nacional y que, aunque ya se había detenido al autor del disparo, era indispensable esclarecer quién «ordenó asesinar a Miguel Uribe Turbay«. El presidente no escatimó en señalar a la oposición de izquierdas insinuando que las críticas previas del expresidente Gustavo Petro habrían servido como «la orden» para el atentado.
Contexto del asesinato y la figura de Miguel Uribe Turbay
El senador Uribe Turbay, de 39 años, fue abatido a tiros mientras se desplazaba en la capital. Su muerte, ocurrida hace más de un año, se convirtió rápidamente en un símbolo de la creciente violencia política que ha azotado al país, especialmente durante la última campaña electoral. Nieto del expresidente liberal Julio César Turbay (1978-1982), Miguel se perfilaba como una de las caras jóvenes del conservadurismo y estaba a punto de lanzar su candidatura presidencial. Según los informes oficiales, el tirador fue capturado poco después del hecho, pero la justicia aún no ha determinado quién lo impulsó.
Medidas propuestas y homenajes al político asesinado
Durante el mismo acto, De la Esprilla propuso que el nombre de Miguel Uribe Turbay sea inmortalizado en una plaza pública de Colombia, como reconocimiento a su trayectoria y al sacrificio que representó su muerte. Además, anunció que el padre del fallecido, también llamado Miguel Uribe será nombrado embajador de Colombia en el Reino Unido buscando así reforzar el legado familiar y estrechar lazos diplomáticos. El presidente recordó que, de haber sobrevivido, el senador habría optado por no presentarse a las elecciones que él mismo ganó, declarando: «Hubiese sido un gran presidente«.
Implicaciones políticas y la respuesta del gobierno
La determinación de De la Esprilla de «cazar» a todos los implicados refleja una postura enérgica frente a la inseguridad que afecta a la arena política. Al vincular el asesinato con la retórica de Petro, el mandatario busca responsabilizar a la izquierda de crear un clima propicio para la violencia. La medida también sirve para reforzar la imagen de un gobierno que no tolera la impunidad. Mientras tanto, organizaciones de derechos humanos siguen vigilando el proceso, exigiendo que la investigación sea transparente y que se respeten los derechos de los sospechosos.
En síntesis, la declaración del presidente y los actos simbólicos –el premio al liderazgo valiente, la propuesta de una plaza y el nombramiento del padre del senador como embajador– configuran una respuesta integral que busca honrar la memoria de Miguel Uribe Turbay, garantizar justicia y enviar un mensaje claro a los sectores que, según el gobierno, podrían haber alimentado la violencia que cobró la vida de un joven prometedor de la política colombiana.



